
Si él ocultaba su cara, yo ocultaré su nombre. Inventemos que se llamaba Pascual. No digamos que ocultaba su cara por miedo. Inventemos que lo hacía por desafiar. O porque tal vez admira al Sup y quiere parecerse a él. O porque al mirarse al espejo ve su futuro en la cara y no quiere de antemano sufrir, que ya suficiente tiene con lo de hoy.
Sonrío cuando me ofrece lustrar mis botines y le digo que no: reclamo que son amarillos, que los lustré esta mañana y que va a llover. Pero me lanza un argumento copiado de por acá "Hágalo entonces por cooperar" …y me tengo que rendir.
Habla de política, Evo, naturalmente, mientras embetuna concienzudo, le cuento que es la primera vez que me lustran en la calle y que en mi tierra es cosa de hombres y que cuéntame de ti. Abre su corazón desgranando las palabras, palabras firmes de orgullo, palabras serenas de algo como fe. Le digo que es la persona más gentil que he conocido en La Paz (y no es que me hayan tratado mal) .Se limpia la mano y estrecha la mía. Sus ojos me muestran mil años cuando lo miro por última vez.
Adivino su sonrisa mientras levanto la cara hacia la lluvia, usted sabe, para disimular...