08 March, 2010

HUMANO

Temo a tus ojos
y a los aires que hacen volar tu pelo
Temo
Porque encrispados crecen tus inviernos
y no cesan de empequeñecer tantas miradas

Temo a tus ojos que huelen a guerra
a cloroformo y piernas cortadas
a alambres de púas
huelen tus ojos.

No hay veranos en tu boca
ni menos primavera
No crece verde ni color de flores
a tu alrededor.

Cecilia Castillo

Sixty


No es fácil cuplir 60 años, creo. Hay que sentarse a solas por un rato largo y revisar: lo que hemos hecho, lo que soñamos y no llegó, lo que sí logramos y alguna quimera que esperamos aun.

Nuestros cuerpos ya no son jóvenes ni bellos, se cansan, huelen, tienen que posar para la fotografía. Pero esta piel es nuestra piel, la que recibió caricias y golpes y se prepara hoy para los ultimos embates de la vida; también para la brisa renovadora, alguna llovizna tierna y este sol que consuela y cura.

No es fácil tener 60; pero quizá es una edad que te hace más sabio y te ayuda a valorar todo lo bello que hay en tu vida y que puede alegrar el poco tiempo que nos reste. Es la edad de la resignación inteligente, la alegría tierna, el gozo de la naturaleza y el piadoso olvido de todo aquello que alguna vez nos dañó.

con Oscar Hahn en Iquique


Interesante encuentro con Oscar Hahn tuvimos el miércoles en Iquique. Hubo una presentación centrada en su origen más que en su trayectoria, lo que lamenté porque había mucha gente joven. Supongo que a él debiera cansarle esta insistencia reiterada sobre su origen iquiqueño, pero me parece que con la edad se pone cada vez más tolerante (lo envidio) y se toma con paciencia y humor estas reiteraciones.

Alguien ¿no iquiqueño? tuvo la idea brillante de conectar la necesaria electricidad para los puestos de libros que habían instalado en Baquedano nada menos que en el Palacio Astoreca. Naturalmente que, apenas iniciado el recital, nos quedamos sin luz. Ahí teníamos entonces al invitado, leyendo con ayuda de una linterna que alguien le acercó. Algunos asistentes se retiraron, especialmente quienes andaban con niños y quedamos, con suerte, una treintena de escuchantes.

Había que hacer mucho silencio ante la falta de micrófono, y no todos pueden con ese esfuerzo; en la silla subsiguiente a la mía, un descontento reclamaba insistentemente a su señora que quería que se fueran a casa para ver el partido. Como ella no le hizo caso, tuvimos que soportar ese run-run en la oreja. Otros, se movían inquietos sobre sillas crujidoras, lo que generaba también, interrupciones acústicas.

En fin, que creo que la visita del poeta merecía mejor trato y mejor atención, pero así es la vida, resignación tengamos. Lo que lamento más es que la lectura estuvo muy bien organizada y distribuida sobre las tres más importantes de sus líneas creativas . Fue prácticamente una clase y debió ser grabada y guardada para la posteridad.

Para mi, el momento más emocionante fue cuando leyó su poema "Hueso" contando con emoción que fue considerado para el Museo de la Memoria. Y el momento más relevante fue cuando expresó así con toda sencillez cómo es que le llamaba la atención la reacción mundial ante la tragedia de Haití, tan diferente de la reacción ante los millares de muertes civiles en guerras como la de Irak. Nuestra postura, nuestra reacción ante la guerra como si fuera algo legítimo o no reprochable. No recuerdo sus palabras exactas, ojalá las hubiese podido copiar, mi memoria es ya débil, pero claro... ojalá las opiniones de un poeta pudieran ser multiplicadas en los medios, en voz alta, para todos, para que escuchen todos...