28 November, 2012
MUJERES EN LA BIBLIA: ¿PERSONAJES O SÍMBOLOS?
23 September, 2012
Escrito hace quince años.... (Cualquier semejanza con...)
11 September, 2012
Bajar la escalera del Metro
Quisiera verte, uno de estos días.
Bajar la escalera del metro y verte: único, especial y esperante en medio de ese apretado gentío. Sonriendo para mi como si fueses un regalo de la vida.
Quisiera tocarte, uno de estos días.
Bajar corriendo la escalera del metro y abrazarte por la espalda sin decir nada, adivinando tu sonrisa mientras reconoces la caricia firme de mis manos.
Quisiera estar viva, uno de estos días: y encontrarme contigo en medio de esa multitud que espera subir al tren dejando atrás tediosas horas. Quisiera estar viva, para que me identificases desde lejos y me atraparas con esos ojos tan alertas y un poco míos.
Quisiera...
03 July, 2012
Rubén Darío,¿qué más tenías bajo la manga?
METEMPSICOSIS
Rubén Darío
Yo fui un soldado que durmió en el lecho
de Cleopatra la reina. Su blancura
y su mirada astral y omnipotente.
Eso fue todo.
¡Oh mirada! ¡oh blancura! y oh, aquel lecho
en que estaba radiante la blancura!
¡Oh, la rosa marmórea omnipotente!
Eso fue todo.
Y crujió su espinazo por mi brazo;
y yo, liberto, hice olvidar a Antonio.
(¡Oh el lecho y la mirada y la blancura!)
Eso fue todo.
Yo, Rufo Galo, fui soldado y sangre
tuve de Galia, y la imperial becerra
me dio un minuto audaz de su capricho.
Eso fue todo.
¿Por qué en aquel espasmo las tenazas
de mis dedos de bronce no apretaron
el cuello de la blanca reina en brama?
Eso fue todo.
Yo fui llevado a Egipto. La cadena
tuve al pescuezo. Fui comido un día
por los perros. Mi nombre, Rufo Galo.
Eso fue todo.
19 May, 2012
Mi nombre
18 May, 2012
Noche de viernes
Y ...vaya, se durmió...lo abrazo entonces con cuidado y me duermo también con la cabeza apoyada en su espalda. Sí, voy a despertar luego con el cuello adolorido, pero qué importa. Igual somos dos para un rutinario y normal viernes por la noche...
21 April, 2012
El amor perfecto
¿Cuánto hay de verdad en eso de que la amistad es el amor perfecto?
Sí, la amistad es un amor generoso, libre de celos; no requiere de exclusividades ni de grandes explicaciones a la hora de malentendidos o equivocaciones.
¿Cuánto dura? Tal como el amor de pareja, hay amistades cortas y amistades de por vida. A veces se conoce a alguien y se comulga con él o ella de inmediato, en minutos parece como si nos hubiésemos conocido por décadas. Se produce un entendimiento inmediato. Otras veces, se requiere de muchos años para lograr ese encuentro de ideas o gustos que va a provocar el agrado de estar juntos.
Hay amigos de encuentros profundos, de confidencias íntimas. de favores especiales. Los puedes llamar a las 3 de la madrugada en una crisis. Pero también hay amigos de tomar un café o una cerveza, de tener una charla liviana y entretenida. Hay amigos de salir de vez en cuando, de encontrarse por casualidad, de escribirse, de llamarse por teléfono. No hay reglas acerca de cómo debe ser una amistad.
Me da tristeza cuando escucho a quienes dicen "Yo no tengo amigos" o "La amistad no existe"...
Al revés, yo no concibo la vida sin amigos. Para mi, la amistad es una relación libre, libre de egoísmos, libre de exigencias. No importa que no nos veamos siempre. Sabemos que esos "otros significativos" están por allí, en algún lugar; a tres cuadras de tu casa, a 500 kilómetros o en Dinamarca. Da lo mismo.
La amistad vence al tiempo y al espacio.
Qué bueno tener amigos, aunque de algunos, que han partido al sueño eterno, solo nos quedan los recuerdos...
17 April, 2012
LA SUNAMITA
por toda la tierra de Israel,
¿De dónde eres?, pregunta el funcionario. De Sunam, dice Jesed. Al suroeste de Endor. Abner me ha puesto a cargo de sus rebaños... Dicen que tu hija es muy hermosa, comenta el funcionario.
Tengo también cuatro hijos. Tres de ellos son soldados del rey David, dice Jesed. El menor está conmigo. Es pastor.
Jaguit, la madre de Adonías, enseña a la muchacha a lavarse, ungirse y vestirse. Abisag, realmente es una belleza. Jaguit tiene la sonrisa suave y el modo lento de las mujeres que han aprendido. No pregunta. No cuestiona. Ella hace.
Abisag se sonroja cuando ve brillar los ojos de Adonías entre las cortinas, mientras Jaguit ciñe su vestido. Él es hermoso. Su cabello también. Es un príncipe. Y la han llamado a palacio.
Jesed está contento de ver a su hija partir. Irá a palacio. No dice nada a su hija. Sólo la hace partir. Lo que le espera es demasiado bueno. No necesita explicaciones. Ha sido un súbdito ejemplar y ahora, es un padre satisfecho.
El corazón de Abisag se desboca mientras la instalan sobre el asno que la portará al palacio. Luego, el viaje es demasiado corto. Él, siempre la mira desde lejos, la revolotea en su hermoso caballo, tan brillante y fuerte como su dueño.
Jaguit la mira sin decir una palabra. La madre no quiere comprender más allá de lo que le han pedido: Acompañar a Adonías a buscar a la joven. Componer un poco su aspecto. Las luces en los ojos de su hijo, sin embargo, son escalofríos en la espalda de Jaguit.
Adonías es hijo de David: el verso y la lira no tienen secretos para él. En el campamento, al crepúsculo, el oído de Abisag es fortaleza sitiada: "He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma".
Abisag baja los párpados y le sonríe el alma. "¡Oh si él me besara con besos de su boca! Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los jóvenes."
Un viaje así, siempre es demasiado breve. Adonías tiene la frente oscura. Él sabe la verdad que Abisag ni sueña. Comienza a alejar cabalgadura y lira, de la doncella que ha enfermado de deseo a su indomado corazón.
Jaguit, desvalida ante el dolor de su hijo, dedica las últimas horas del viaje a preparar a Abisag para lo que será su vida en la corte. Volverla del trance en ilusión es más difícil que darle normas de conducta en el palacio.
Con la ciudad en los ojos, el alma de Abisag se desboca. Tiemblan sus muslos sobre el pequeño asno. Quisiera correr, danzar, reír con los brazos en alto. Quisiera reposar ya entre los brazos de Adonías.
El encuentro con lo real es siempre doloroso. Más doloroso para el águila que para la paloma. Pero eso no lo sabe la paloma. No lo sabe esta doncella que debe servir a un rey anciano y moribundo. Confinada en aposentos reales, día y noche da servicio con sus tibias manos. Su alma, a la que se ha negado el dulzor, palidece sin digerir el asombro. "¿Adónde se ha ido tu amado, oh, la más hermosa de todas las mujeres?"
El águila sin embargo, conoce todas las realidades. Lo que no impide que caer agriete su espíritu. Jaguit observa al hijo golpear con violencia su caballo mientras se traga el campo con cincuenta hombres a su vera.
Adonías clama a Dios por lo que ha perdido; reúne ovejas, bueyes y becerros y los inmola en la piedra de Zojelet. Invita sólo a los hijos de su madre. El sacerdote Abiatar lo conforta. Cuando David muera, tú serás el rey.
Pero, su padre duerme en el seno de sus padres y es Salomón quien se sienta y se sienta firme en el trono de David. Adonías sabe que debe ir al trono real a felicitar a su hermano. En cambio, se refugia en el templo invocando y preguntando por qué su hermano menor lo tiene todo. Y en esa herencia hay un pequeño diamante que para Salomón es sólo una piedra más.
Jaguit conoce el alma de su hijo, y conoce su mismo dolor. Betsabé fue siempre la preferida de David. Los hijos han heredado las suertes de sus madres. Las madres viven ahora las suertes de sus hijos. Dicen a Jaguit que Betsabé está sentada junto al trono de Salomón, y, una vez más Jaguit dobla su cabeza ante la reina.
Betsabé siempre ha estado mimada y odia los molestos mosquitos que no se van por más que se los eche. Aboga por el corazón doliente de Adonías. Jaguit ha suplicado que, de todo lo perdido, den por consuelo a su hijo a la amada Abisag.
Abisag, la sunamita que no ha conocido varón, tiene ya una mirada de luna mientras sueña con el amado surgiendo de entre los lirios, alto como un cedro, con los crespos cabellos al aire sonriéndola toda. Sólo puede soñar, sólo sabe soñar, lejana, etérea, mientras recoge las lágrimas de Jaguit: "¡Corre, amado mío, corre como un venado, como el hijo de una gacela sobre los montes llenos de aromas!"
A Salomón le han pedido que dé por mujer a Abisag a su hermano Adonías. Abisag. Un pequeño diamante en su tesoro. Que es tal como decir un grano más de arena. Porque Salomón es rico. Pero Salomón es poderoso. Y el poderoso puede elegir la misericordia. Pero puede también decidir dar la espada por mujer a su hermano.
Adonías puede ver que Banayas, hijo de Joyada, viene hacia él. No hace intento alguno de huir. Huesos torcidos, danza grotesca, manos inermes en remedo de acogida, pero el aire se va llenando de la amada en el momento del adiós: "Levántate, oh amiga mía, hermosa mía y ven. Porque he aquí ha pasado el invierno. Se ha mudado, la lluvia se fue; se han mostrado las flores en la tierra. El tiempo de la canción ha venido...Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz..."
14 April, 2012
Bolero. De vez en cuando, pero irremediablemente, me caigo al bolero
02 March, 2012
Los monederos falsos
Debo achicar mi biblioteca ¿para qué tantos libros? Ya no alcanzaré, en lo que me queda de vida, a releerlos. Estoy revisando cuáles puedo regalar: difícil. Cada uno tiene su historia. Entre las hojas de Los Monederos Falsos de André Gide encuentro un papel con tu letra que dice Te Amo. Retrocedo 30, 40 años y recuerdo cuando me lo mostraste y luego lo pusiste dentro del libro. Terminaste el café y te levantaste de la mesa. Molesto, triste, frustrado. Yo no te creí, naturalmente. Estabas casado, tenías hijos. Yo era joven y muy estricta. ¡Ni creerte ni decirte que sí ! Te diste vuelta al llegar a la puerta y me sonreíste levemente.
Cabe aclarar que hace 30 o 40 años decir "te amo" no tenía el mismo significado que tiene hoy. En ese tiempo, a los padres, a los hijos, a los amigos se les decía "te quiero". "Te amo" era solo para el amor de pareja.
No puedo, ciertamente, regalar Los Monederos Falsos. Lo abro nuevamente y leo:"Cuando era yo más joven, adoptaba resoluciones, que me imaginaba eran virtuosas. Me preocupaba menos ser quien era, que llegar a ser el que yo pretendía ser..."
No puedo ya regalar este libro, y obviamente, tampoco puedo hablar contigo. Desde hace poco, según me cuentan, duermes en un pequeño cementerio de provincia. No puedo decirte cuánto me arrepiento por no haberte aceptado y sobre todo, por no haberme fijado en que la palabra Amo la habías escrito con mayúscula.
19 February, 2012
¿Olvidarte? Imposible olvidarte...
INOLVIDABLE
“He besado otras bocas buscando”
(olas insolentes
perdidas en lata memoria)
“nuevas ansiedades”.
“Otros brazos extraños me estrechan”
(pero tu recuerdo roe
mis luces, mis afanes, mis caras)
“Pero sólo consiguen hacerme
recordar los tuyos”
Tu orgullo,
a pecho descubierto,
amordaza las entregas.
Las entregas
“…que inolvidablemente
vivirán
en mí”.
Frivolidades...
Y, aunque es frustrante no haber descubierto entonces lo que admiramos en los jóvenes de hoy, el desprejuicio en la entrega, la capacidad de disfrutar sin culpas, igual es lindo encontrarse con alguien que te diga que lamenta que no fuese algo que pudo ser. Especialmente si te lo dice después de verte, mira que es un torrente el que ha pasado bajo el puente y las arrugas son notorias. Es lindo, porque puedes mirarte en los ojos del otro y sentirte, por un momento, la muchacha que fuiste hace tanto tiempo y que aun vive, fresca y lozana, en algún lugar de ti o en toda tú.
15 February, 2012
¿Día de los enamorados?

El amor es ese aventurero viajante que revoluciona todo a su paso. Se sumerge hasta en los corazones más recalcitrantes y los trastorna, los retuerce, los premia y los castiga. El amor se parece a mi héroe: Corto Maltese. Es como él: bello, masculino, irresistible, pero desgraciadamente demasiado libre. Solo él decide si quedarse (y por cuanto tiempo) o si partir, dejándonos un raro sabor en la boca e invaluables recuerdos atesorados…






