Juan
De marchi (1866-1943):
EL
ZAPATERO anarquista
JUAN DEMARCHI (1866-1943), como se
conoce al italiano (nacido en Turín) Giovanni
De Marchi, fue un anarquista ahora conocido por su influencia y amistad con
Salvador Allende, que desertó del
ejército de su país exiliándose en un viaje que lo llevó por diversas partes
del mundo en los que desplegó una amplia y rica actividad anarquista.
Aparte del italiano, aprendió de forma
autodidacta español, francés y portugués. Estuvo en Portugal, Marruecos, Paris,
Barcelona, Río de Janeiro y Buenos Aires. A su llegada a Argentina, a los 26
años, se sumó al movimiento anarquista en el activo grupo Umanità Nova, dirigido
por Pietro Gori y Enrico Malatesta. A Chile llegó cuando
acababa el siglo XIX, estableciéndose en Magallanes donde ayudó a organizar
gremios. Entre 1900 y 1904 vivió en Lota y Curanilahue, donde participó en la Mancomunal, luego fue al norte,
participando en las Ligas de
Arrendatarios (entre 1917 y 1918), y de allí a la zona central del país.
Participó en varios periódicos y
organizaciones libertarias. La dictadura del general Carlos Ibáñez del Campo (1927-1931), le encontró en la sección
local de la IWW, y con más 60 años se fue a la Argentina a participar en la
resistencia (en complots tan sonados como los del Avión Rojo en el que, al parecer, se encargó de internar las armas
desde Mendoza). Traicionado por los militares anti-ibañistas, regresó a Chile
ilegalmente siendo descubierto por la policía del régimen y deportado a la Isla
Mocha. Con la caído el dictador, el viejo luchador permanecerá activo y fiel a
las ideas libertarias hasta sus últimos días. Se instaló en Santiago y
finalmente en Valparaíso. Muchas veces se le intentó expulsar con la Ley de Residencia, pero cada vez que
venía la oleada represiva se levantaban movimientos de protesta en solidaridad.
En Santiago Demarchi fue carpintero
y al parecer zapatero. Según cuenta Patricio
Guzmán en su documental “Salvador Allende” (2004), durante
estos años, cuando el futuro presidente socialista era adolescente, conoció al
viejo anarquista compartiendo tardes de ajedrez y charlas que marcaron al
futuro.
En sus últimos años tuvo prolongadas
enfermedades. En 1943 a causa de un mal resfriado pidió ser trasladado desde
Santiago a Valparaíso para estar con su familia. Allí murió en los primeros
días de abril, siendo sus funerales el 7 de ese mes, acudiendo un@s 300
compañer@s a despedirle. Tenía 79 años, desde su juventud dedicados a la
difusión del anarquismo.



