16 January, 2018

Delia Rojas Garcés

La escritora Delia Rojas, quien adoptaría el seudónimo Delie Rouge, nació en Copiapó en 1883.  Parece increíble, pero ocurría en esa ciudad en el siglo XIX y a principios del siglo XX: No había Liceo ni Colegio para “Señoritas”. Al parecer se creía que bastaba con que las mujeres aprendieran a leer y a escribir en la Primaria. Porfiada, Delia. Ella quería escribir correctamente. Debió, entonces, contratar al profesor de castellano del Liceo de Hombres, quien, en realidad, era un médico: Don Juan Serapio Lois. Y logró tenerlo de preceptor pagándole por horas.
Y escribe y logra que le publiquen artículos como: “La Taberna y el lujo”, “Relación que existe entre el divorcio y la educación de la mujer”, “El desarme universal”, además de varias novelas.

En discursos públicos y tertulias expresa lo que piensa. Paga un precio muy caro por hacerlo. Habla a favor del divorcio y de la emancipación de la mujer. Su marido, avergonzado, se va de Chile llevándose a la hija de ambos.

No es usual que una mujer escriba acerca de temas sociales y que opine acerca de ellos en conferencias. Delia tiene una visión especial de la patria, que escandaliza a demasiadas personas: “Para mí la patria no es el gobierno, ni los hechos de guerra, sino el terruño con sus costumbres, su clima, sus flores, todo lo bello, lo bueno, lo malo que hay en el suelo donde una ha nacido……”

En 1935, al crearse el Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile, Delia ingresa entre las primeras socias, y se destaca por su desempeño como secretaria de prensa. En 1950, el MEMCH le rinde homenaje, destacando su lucha por los Derechos Culturales de la mujer.  En 1937, las Mujeres Pacifistas de los Estados Unidos le otorgan el título de “Benemérita de la Paz”, por su postura expresada en “El desarme universal”.

Sin embargo, hoy, está invisibilizada. Un par de líneas de José Toribio Medina acusan que sus novelas no muestran “los caracteres inherentes a la novela”. Caracteres masculinos y europeos. No los tiene, felizmente, su escritura.






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