Vengo de otros mundos y he viajado por muchas geografías.
Aprendí cientos de idiomas y algunas lenguas que se hablan sin la voz.
Fui hábil maníglota y corazonauta, dos oficios requeridos para sobrevivir.
Mi viaje no tenía destino.
Se trataba de alcanzar cualquier horizonte terrestre
o la comba donde el cielo penetra en el mar.
Era cosa de estar siempre en rumbo.
Ni diurnos aeropuertos ni trenes de alta velocidad ni nocturnas posadas
aceptaron mis documentos o mi moneda.
Me transformé en eterno extranjero,
pasajero sin punto de origen ni arribo.
Mi nombre ilegible y desvanecido en un pasaporte ajado.
****
OLIVER WELDEN
****
No comments:
Post a Comment