Soy vieja, es cierto. Y, aunque ni mi edad ni tampoco mis ideas me avergüenzan, ya comencé a recibir el desprecio,la segregación, las miradas oblicuas de algunas mujeres jóvenes (que me tratan de "usted" para que me ubique), en especial cuando opino acerca de cómo estamos desperdiciando la herencia recibida de siglos anteriores...
Debido al 'vicio impune' ("la lectura" según Valéry Larbaud), estoy en "contacto" con feministas de los siglos XIX y XX. Sus luchas, sus esfuerzos, sus tareas, sus vidas, son ejemplares. Son sacrificios, Son avances. Mujeres que soñaron con una mujer dueña de sí misma, dueña de su cuerpo, independiente, trabajadora, capaz de salir adelante sola o acompañada. Que eligiera si quería o no tener hijos. Sin ser esclava y sin esclavizar. Que pudiera, elegir, crear, educarse y educar. Que pudiera votar y gobernar....
Por eso es que me lastima la i n v o l u c i ó n que está sufriendo la mujer del siglo XXI. Porque es triste ver que se entiende la igualdad y la independencia como la posibilidad abierta de exhibir el cuerpo sin tapujos, vestirse destacando el cuerpo para ser mirada, pero indignándose si la miran, grabarse mientras disfruta de actividad sexual y armar escándalo si "alguien" la publica, emborracharse sintiéndose orgullosa de sí misma, flojear mientras un hombre las mantiene....
No entiendo otras actitudes que pretenden marcar la igualdad entre mujer y hombre, pero que, en la práctica consisten en exigir al hombre que continúe siendo su protector, proveedor y solucionador de problemas. Se rompe una relación y la mujer reclama "Le voy a sacar todo lo que tiene", "La casa me corresponde", "Me tiene que mantener a mí y a los hijos", "Si no me trae la plata, no lo dejo ver a los niños", "Si no me da la plata, lo mando preso"... ¿Qué igualdad es esa?
La mujer es dueña de su cuerpo (todas de acuerdo). ¿Por qué, entonces tener hijos con un hombre flojo, o mujeriego, o irresponsable, o que aún conserva una unión anterior?
A diferencia de lo que era ser mujer y madre hasta el siglo XX, hoy el trabajo doméstico no requiere que una mujer no trabaje en absoluto para poder "llevar la casa", pero hay tantas que aun lo reivindican como un derecho. (Pregunte a cualquier docente de colegio o de Jardín si no ha visto que hay mamás que van a dejar a los niños en la mañana y se quedan conversando en la esquina por horas). Naturalmente que si hay una separación de la pareja, el hombre tendrá que mantener a esa mujer hasta el día de su muerte (de él)...
Me preguntarán "qué me importa" a mí, que voy de salida ... Lo dije al comienzo: lo lamento por aquellas heroicas y valientes mujeres de siglos anteriores que dedicaron sus vidas y toda su fuerza a lograr la igualdad de la mujer y el hombre, y para quienes la palabra "feminismo" tenía un significado profundo, justo y verdadero
1 comment:
Me encantó... Las nuevas generaciones no entienden lo que es ser feminista.
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