07 March, 2015

RAQUEL JODOROWSKY PRULLANSKY


“…Quiero volver a Atacama, donde nací, es un deseo de cerrar un anillo de poder” dijo la poeta un par de años antes de su muerte.

Dicen que nació en Iquique un día de febrero, pero fue criada en Tocopilla. Creció allí con su hermano menor, quien se convertiría en alguien famosísimo.

Con una beca para la Universidad de San Marcos, Raquel, casi una adolescente, se trasladó al Perú, donde residió por el resto de su vida. Llegó con su primer libro, “La dimensión de los días” publicado en Chile, y que posteriormente sería reeditado en Lima.

Ya cuando adulta, no tuvo contacto con su hermano. De ella, él diría: “en sus versos danzaban las piedras, hablaban los metales, cantaban las capas geológicas, revivían los dioses incas, aztecas, mayas”.

Raquel escribía también acerca del olvido: Hoy salen de la nube del alma / Mares y lápidas, bocas quebradas / Y trampas de sol / La hierba roja del olvido / Cubre el lenguaje azul / De todo cuanto ardió, por un instante / En el vuelo de la vida……

Acerca de la muerte: En las tardes abandonadas / los futuros suicidas / comprenden súbitamente sus desolados signos / Hay una gran trizadura que espera / en las habitaciones más oscuras y solemnes
Acerca de la inmensidad: Pongo dos estrellas / Dos fragmentos de océanos rotos / Sobre mis ojos

¿Por qué la conocemos tan poco? Quizá para nosotros es solo un famoso apellido que no puede decirnos: “Hey, yo también pertenezco a ella, a esta sólida poeta vanguardista. A la profundidad de la pluma de esta mujer, amiga de Allen Ginsberg y valorada por Rosamel del Valle cuando recién comenzaba a expresarse en poesía”

En estos papeles quedo/ y queda el amor que me alumbró/ que venga el tiempo con su otoño/ y desparrame mis hojas / en la emoción del hombre/ o si no que venga el tiempo igual/ que haga polvo, ceniza, aire mi decir…

Falleció en 2011 a los 84 años, sin haber regresado nunca a su desierto, donde comenzó a escribir esa poesía que ella consideraba “invencible”.

22 May, 2014

REFLEJOS


En hora de bostezo de gaviota
una ola rezagada
me pretende, me seduce
y coqueta...en puntillas me abandona
Yo suspiro y
te saluda mi sombrero desde lejos
desde a veces, desde sombra
Te saluda, te antecede, te convoca
mi mano ondulada de agonías
Te saludan el canto y mi rebozo
con un breve tinte de pudores
Suelo inmenso
libre amplio desierto de mis soles
Te saluda te sigue mi dolora
Retroceden mi brazo y su esperanza
Te saludan la espuma y sus reflejos
Color verde embotellado
Mi congoja y tu verso
Y el eterno díaynoche
Glaring, glaring

De esta última gozosa estrella 

CCastillo

21 May, 2014

A VECES

A veces, solo algunas veces, te olvido junto con las llaves
y salgo a caminar muy coja y muy sorprendida

A veces, tantas veces
te espío desde lejos
mientras la luna insiste en meterse por entre las cortinas

A veces, sin embargo
digamos que las más de las veces
vives debajo de mi piel
y aunque me bañe restregando cada milímetro
ahí te quedas
dueño de mis largos y mis anchos
dueño del llanto y la sonrisa

dueño de todos mis sí y mis no
dueño de este capricho insolente
de verte y verme cada una de tus noches

18 December, 2013

MEMORIA EN IMÁGENES

Un libro de fotografía habla en dos idiomas, pero al mismo tiempo. Siendo un regalo para la vista, para el recuerdo, para el cariño revivido y la nostalgia, es también un lenguaje que recupera, relata, e incluye. Tras cada fotografía, hay unos ojos con mirada particular. La mirada de un presente que algún día será una imagen mirada en el futuro.

Bernardo Guerrero, el autor de estos dos libros: Imágenes de memoria I y II,   “lee” estas fotografías del pasado, hoy; imágenes que valora, disfruta, selecciona y muestra. Luego las presenta a nosotros; a diferentes “nosotros”, que, a nuestra vez,  tenemos miradas distintas.

Cuando escribe acerca de Iquique, menciona palabras como identidad, patrimonio cultural, nostalgia… Esta última, sin embargo,  no con voz de sociólogo sino con la calidez y subjetividad de quien perteneció y pertenece a una comunidad que le es propia y querida.  

Identidad es un concepto que se analiza profusamente en sociología y se le estudia en otras disciplinas para explicar actitudes y definiciones de gentes y  pueblos. En otros casos, se muestra y describe, como hiciera Bernardo en “Del chumbeque a la Zofri” en los últimos años del siglo XX.

Escucho algunas quejas acerca de que la identidad iquiqueña “ya no existe”, pero quienes hacen este reclamo, precisamente están indicando su pertenencia o su deseo de seguir perteneciendo a esta comunidad que sigue siendo el núcleo de una ciudad que ha crecido, ha cambiado en su paisaje, en sus costumbres, en su quizás-qué-futuro.

Este sentido de pertenencia, expresado por ahí en los muros de algún barrio (o de Facebook), que dice “Ser chileno es un orgullo, ser iquiqueño es un privilegio”, me llama con voz fuerte en estos tiempos en que no está muy bien mirado hablar de patriotismo, ya que este concepto se nos ha estado mezclando con actitudes negativas como nacionalismos, xenofobias, exclusión, etc….

Entonces, pareciera que en esta ciudad sobrevive esa humanísima necesidad de ser parte de una comunidad que acoge y reconoce y donde se es “alguien”. Esa comunidad que puede ser el barrio, el club deportivo, el centro de exalumnos, el baile religioso, en fin, incluso el grupo de “jóvenes de ayer” que aún se reúnen a jugar a “las chapitas”. Esa identificación con otros que es medicina contra la soledad y el desencanto.

Todo esto leí esta tarde en la presentación de Imágenes de Memoria, en los ojos de quienes reconocían y se reconocían en estas páginas. Repito literalmente y sin permiso las emocionadas palabras de una amiga iquiqueña: “Conozco a las muñequitas de la portada....Ana María Huerta y Gabriela Huarcaya .... la más pequeña puede ser la otra prima de apellido Cortez Bode, hermanita menor de Juan Carlos, ¡¡¡ cien por ciento iquiqueñas!!!”

Bueno, eso: ¡qué bien! por la tarea autoasignada de Bernardo Guerrero, escribiendo y mostrando su iquiqueñez de 100% y confortando a tantas personas en su necesidad de no dejar morir identidad, pertenencia, sentido de vida…


Cecilia Castillo                                                                                                                                                                  
Iquique, diciembre 12, 2013



05 October, 2013

ANCLADOS

A veces, las noches son frías y me arropo temprano en la cama, apago los libros y bostezo sin ganas; en algunas de esas noches, quizá cuando hay luna y las voces de naves ancladas se cuelan por mi ventana y las olas de Bellavista raspan la arena con fuerza, en algunas de esas noches navego con ustedes atravesando mareas y soles.

 En cada puerto nos esperan, qué se yo, tal vez ron y mujeres, y preguntamos dónde estará el cofre del muerto y se nos ríen en la cara y qué va, en una de esas, ya está amaneciendo.


20 September, 2013

La Calle Mojada

Ya nadie recuerda, Amanda.
Manuel y Víctor
son cosa del pasado:
verdad y reconciliación -
borrón y cuenta nueva,
tal vez no haya ocurrido nunca,
                                             dicen.
Ya nadie recuerda.

No corras, Amanda.
Ya nadie recuerda
que muchos no volvieron,
tampoco  Manuel.

Ya nadie recuerda, de Víctor,
el crujido de su guitarra en agonía.

Pero, la calle
sigue estando mojada.
Mojada de orines y lágrimas,
mojada
           de sangre
en cinco minutos.
La vida es eterna
                        en cinco minutos.

Ya nadie los recuerda,

                                Amanda.

07 September, 2013

Chocolate

Solo después del beso de despedida, me di cuenta de que mis hormonas estaban todas todas en desorden. Volví la cabeza mirando como te alejabas. Abrí la boca para llamarte, fuerte, claramente, con voz de pasión alborotada... pero recordé las palabras de mi abuela: No olvides que eres una señora. Me acerqué al kiosko más cercano y compré un chocolate. Dicen que el efecto es muy parecido...