Y así nos quedamos
con las bocas abiertas
viendo desfilar ante los ojos heridos
botas claveteadas castigando el asfalto
Y así nos quedamos
con las almas abiertas
cómo arden las vísceras de las almas
cuando se mancilla la inocencia de los pueblos
El buitre desgarra con desdén
-sabes de qué buitre hablo-
lo mismo úteros aterrados
que el pecho del joven insurrecto
Y así nos quedamos
con todas las heridas abiertas
y el llanto de cada una se unió en el asfalto
y lo justo se tornó impío
y lo hermoso se volvió tormento
y la tortura se volvió mito
y la muerte se tornó desayuno
Que no desaparezcan
aún tienen los ojos abiertos
viven en los desiertos de la insolencia
nadan en las profundidades de la Historia
se niegan a desaparecer
que no los desaparezca un decreto
ni un abrazo de año nuevo
Y lo libre se tornó proscrito
y lo cierto se volvió punto de vista
y la tortura se volvió eterna
y la muerte se tornó plusvalía
Y así nos quedamos
con los puños cerrados
con las uñas enterradas en una primavera sangrienta
Pero que no desaparezcan
aún tienen los ojos abiertos
y los observan cuando hoy ustedes se sientan en sus
sillones
y decretan su indecencia
y proscriben la verdad
Que no desaparezcan
aún tenemos los ojos abiertos
Felipe Robles
Puerto Menguante
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